sentada en el rincón más profundo
de la soledad que la habitaba
con la cara ardida de lágrimas
y los pétalos heridos
agrietados por el paso de la ausencia
agrietados por el paso de la ausencia
brillitos se abrieron camino por la densa oscuridad
pequeños ojos miel trajeron caricias cálidas y conocidas
sincera la sonrisa, iluminó el primer paso
se quiso levantar pero no encontró sus manos
rompió en llanto cuando recordó
quedaron leyendo un cuerpo incierto
miró con tristeza a los ojitos fulgurantes
- sin manos no puedo
certera respuesta: los dedos dejan de leer cuando empiezan a escribir
pequeños ojos miel trajeron caricias cálidas y conocidas
sincera la sonrisa, iluminó el primer paso
se quiso levantar pero no encontró sus manos
rompió en llanto cuando recordó
quedaron leyendo un cuerpo incierto
miró con tristeza a los ojitos fulgurantes
- sin manos no puedo
certera respuesta: los dedos dejan de leer cuando empiezan a escribir
así, de su mano, encontró las propias