Miscelaneas del Río de la Plata

La sopa no es un juego. Las letras se hacen jugo


viernes, 31 de agosto de 2012

Torres García II





Instantánea del sueño de un pez queriendo acercarse al sol.
El metal evoca las heridas de un juego de desaciertos.
Uno mira desde arriba. Está cerca pero mira y no ve.
El rojo estrellado abraza a una pareja anclada. El tren, al dejar de ser carreta, sigue el camino que indica la flecha. Los azules son los blancos. Nubes oceánicas.
El caracol amplifica el sonido de la flauta y lo aleja de una botella silenciada al perder su mensaje. La música es libre, no es feliz si está guardada.
Una máscara intenta disimular sin suerte su sentir. La balanza miente equilibrio.
El pez sueña que vuela. Sólo sueña. No podría alejarse nunca del río de olas saladas que muere en el mar.
El barco quiere llegar al puerto pero teme al arribar, quedarse sin sueños. Tiene la visión de un corazón viajero.
El reloj marca con angustia el paso del tiempo que no cura. Las heridas siguen allí.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Ancianos

Avanzan delicadamente por el andén
A él le tiemblan los brazos, manifestación de una tirana enfermedad
Ella necesita una pierna más. Da pasos pequeñitos y entre uno y otro, madera.
Sus cuerpos padecen deterioro para el ojo externo
Ellos sonríen, saben que son las huellas de una vida juntos
¿Habrán cumplido sus sueños?
Desde el andén de enfrente, se ve que sí.

viernes, 10 de agosto de 2012

Cuentas

nos en tu orilla
          seis noches, seis días y seis mañanas
navidad
rodaje cinematográfico

en la propia orilla
          cinco días, cuatro noches y cuatro mañanas
puentes a la vuelta de la esquina
vuelos nocturnos

nos en mi orilla
          cinco noches, cuatro días, cinco mañanas
mañanas dobles
bañera a medias

martes, 7 de agosto de 2012

Muchos mundos

hay muchos mundos afuera
los ves?
ojalá salgas a recorrerlos
con el cuerpo
con la historia, con tu fuego
con la intensidad con la que querés vivir
sin peso en la espalda.
ojalá lo hagas libremente
cuando sos libre sos hermoso
te sonríen los ojos
y la sonrisa de tus ojos es irresistible
en cualquier universo

lunes, 6 de agosto de 2012

Retiro - Barrancas de Belgrano

Inicia febrero. Tren a barrancas de belgrano (sí sí, el que tiene AAC, ponele). Tres jóvenes populares de edades variadas, yo y un millón de laburantes más. Ellos tres estaban contra la pared del tren y yo frente a ellos.
Hablaban fuerte bromeando sobre el no-aire, las condiciones del viaje... "menos mal que no saqué boleto, si no sabés el quilombo que armo!" decía uno y yo me sentía la más boluda.
El más jóven me mira:
- usted señora tendría que ir sentada, por ejemplo. Pero acá son todos piolas. ¿No quiere apoyarse contra la pared?
- señora debe ser tu madre. Te agradezco pero por ahora estoy bien. Si necesito te aviso, gracias.
El sudor me caía por la cara, los brazos, el pecho, las piernas... un horror!!! y el tren iba a dos por hora
- a ver los de las bicis! grita el menor, por qué no las atan y se ponen a pedalear? así llegamos a algún lado
(todo el vagón ríe y él se infla)
el del medio en edad se saca la remera y me pide perdón. sonrío, sorprendida.
el mayor dice que cómo me sacaría la remera!
el del medio lo alienta: y dale pá!
- y sí, ustedes que pueden, aprovechen! agrego
el mayor dice que es una falta de respeto y yo contesto que te parece? con esta intimidad! (risas vergonzosas)
el del medio me increpa:
-dele rubia, pase contra la pared que si se cae la tenemos que levantar
- bueno, gracias.
contra la pared llegaba un mínimo de aire tibio. a estas alturas no era poco.
el menor se alarma
- y la rubia? y me busca en el piso
- ta'cá, ta'cá! la puse contra la pared, dice el del medio
yo asomo una mano y le hago seña
- eh gil no te zarpés, increpa el menor
- gil vos, pendejo. no ves que estaba ahí entre estos dos salames... le iban a hacer sanguchito y la pasé pa'cá.
- rubia, vo'avisá cualquier cosa, al que se hace el vivo lo bajamos por el ventilador.
luego levanta un brazo, como queriéndose colgar de algún lado, o simplemente separarlo del resto del cuerpo. usa la remera para secarse. se huele.
- tranquila que no tengo olor. o tengo olor?
- hasta ahora no sentí nada, pero tampoco voy a buscar.
él empieza a oler a quienes tiene en la vuelta.
- bueno, si buscás vas a encontrar. estás seguro que querés?
- vo'sabés que yo no tengo olor. ni desodorante tengo puesto.
- qué suerte! yo no puedo no usarlo.
- igual que mi señora. pero yo no. hay veces que el olor no se soporta acá. yo no sé... la gente linda no se baña?
 jajajajaja capaz que sí, pero con un día así, no hay baño que aguante!
- vos tenés aire acondicionado?
- en mi cuarto y el de mi hijo. pero en living y cocina no. ventilador tampoco. dormimos frescos y nos cocinamos el resto del día.
- yo tengo un ventilador grande, pero de los grandes de verdad. no sabés lo que tira! con ese zafamos lindo.
luego agrega
-vo'rubia lo que tenés es que comprarte un auto. no tenés un marido?
-no no tengo.
- cómo que no? y el hijo?
- bueno tuve, ponele, pero ya no. me separé.
- uh yo ando en esa vo'sabés. no estoy separado, pero no sé...
- está raro?
- el problema, te digo la verdad (se me acerca y muy bajito me dice) son las drogas.
- uuuuhhhh
- ahora no, hace cinco meses que estoy limpio
- qué bien! y qué, la cosa no mejora?
- y... lo que pasa es que tiene que pintar un laburo, vio? los documentos ya me los hicieron, pero ahora no sé, dicen que tengo que hacer el currículum ese. usté no sabe dónde se hace?
- eso lo tenés que hacer vos, tenés que contar que trabajos tuviste, cosas que sepas hacer.
- y con eso que hago?
- lo llevás a las empresas, a las fábricas, a...
- a las agencias me dijeron.
- sí, también a las agencias. podés ir al ministerio de trabajo también. a veces tienen programas para jóvenes y bolsa de trabajo.
el tren se detiene en una estación.
-esta cuál es? pregunto
-lisandro de la torre, a dónde vas?
- a barrancas de belgrano
- es la próxima! grita el menor
- sí gracias
- pero tendrías que ir acercándote a la puerta, no vas a poder bajar si no. y cuidado con la cartera que aca son todos vivos.
- sí, mejor me acerco a la puerta, gracias.
para emprender tamaña empresa respiro profundo y me armo de paciencia. paso delante de los tres jóvenes
- cómo se llama? me pregunta el mayor
- lila
- qué bien lila, buena onda! me dice
- claro! la mejor, si no qué nos queda?, contesto
- qué pena que se baja acá lila, si sigue a san isidro la invito a tomar un helado, me dice el menor
- ccchhhssssttttt! vo'sos muy chico gil, qué decís?! le dice el del medio.
- eeehh sacate la gorra, vigila.
- gracias por la invitación. me bajo en esta y es verdad que sos muy chico. pero vas bien, pibe. el helado garpa.
se rieron y empezaron a corear mi nombre como si hubiera hecho un gol. Era tanto el calor, que la vergüenza no se notó.
mientras caminaba pensaba en los estereotipos sociales, "la gente linda", el "marido proveedor" y claro, qué bien me vendría un helado.

De fiestas y fiebres

Una noche de fiesta con conversaciones vacías y alguna que otra anécdota divertida. Una mañana de delirios febriles y mimos familiares.

Viernes noche. Día del amigo.

En casa hay un desorden similar al de mi cabeza: dramático y desesperante.
Las chicas quieren fiesta. Yo estoy saliendo de una crisis de ansiedad que me mantuvo las últimas cuatro horas en la montaña rusa.
Fue la rusa justamente la que motivó al equipo. Cuando me llamó yo buscaba en internet el diario de Bridget Jones, me sentía muy ella (obviamente sin sus tetas).
- Poné Malamarismo que es un discazo, date una ducha calentita bailando y cantando. La mala es la mejor para estas ocasiones. A ella le pasa lo mismo que a vos y mirala, es un minón, hipertalentosa y también la sufre... Le pasa a la mala, nos pasa a todas! Haceme caso, vestite para la guerra y con el cuchillo entre los dientes nos comemos la noche.
Sigo tentada con el chocolate amargo y All by myself, pero vale el intento. Me baño y mientras grito sobre la mala "volveré a nacer" me decido a salir. Me pongo mi vestido nuevo tipo futurista. Ya lo estrené pero en una casa, hasta ahora no vio luces de colores ni recibió miradas desconocidas. Mientras me visto frente al espejo, me acuerdo de cómo él me miraba con el cierre a medio abrir, me mata esa mirada... Juego un rato, subo y bajo el cierre. Me da risa y tristeza. "Quema, quémate esa yema, toca, toca" me agarro la cabeza… de no creer, de no creer.
Enough. Un poco de maquillaje, dos invisibles y ahora me siento más cerca de Carrie Bradshaw (igualmente sin sus tetas), entonces sí: fiesta funk, allí voy. The show must go on
Llegué sola y fui en busca de los amigos. Por alguna razón produce sorpresa que no me fragmente llegar sola a una fiesta. Al gesto sorprendido le sigue uno mezcla de admiración y aprobación acompañado de un "qué bien!". No sé por qué nadie quiere llegar solo. Para mí es muy natural y es algo que hago desde bien pequeña. Ahora me acuerdo de una en Uruguay, tendría unos 18 años. Hacía años que veraneaba en el mismo lugar y tenía un grupo de amigos. Ese verano, estaban todos estudiando en Montevideo y yo con mis abuelos en Parque del Plata. Mi hermano había estado unos días pero ya se había vuelto a Buenos Aires. En algún momento, conocí a un amigo suyo que trabajaba en Zona Franca, un pub en Atlántida. Así que esa noche, solita, me fui para allá. Me senté un rato en la barra a hablar con Emilio, pero él salía recién a las 4 y había mucha gente, ergo mucho trabajo. A eso de las dos, aburrida, me fui a la puerta de Six. Había un grupito de chicas sentadas en un costado. Me acerqué porque las escuché hablar en cordobés. Les pregunté cómo habían llegado hasta Atlántida y pegamos onda en seguida. Me preguntaron si esperaba a alguien y les conté que mi amigo estaba trabajando. Me invitaron a quedarme con ellas y me hice seis amigas de verano. Cuando Emi salió del trabajo fue a Six y terminó yéndose con una de las cordobesas. Y ahora me viene a la cabeza un otro Emi, más actual, quien una vez me dijo que yo era una persona amalgamante y tal vez tenga razón.
Volviendo al presente, llegué a Niceto, entré por el lado "B" donde la fiesta funk. Busqué a las chicas y no las encontré. Pasé entonces al lado "A" donde había otra fiesta. Allí encontré amigos. La música no era tan buena como en la funk pero como siempre, lo que importa es la actitud y yo estaba decidida a romper la noche. Luego del primer Campari ya estaba en trance con la música y empezaba a sentir el inmenso placer y libertad del bailar.
Mientras sonaba Hit the road Jack (primer temazo de la noche), una chica comienza a bailar a mi alrededor
- Sos amiga de Flor?
(pienso en mi amiga Flor que no está aquí y no creo que esté hablando de ella)
- Eeeehhh... no
- Sos del pelle?
- No
- Sos de Buenos Aires?
- Sí
-Ay yo también! Cuándo terminaste?
- Ah no! Pará! entendí de Buenos Aires y sí soy de acá, pero no, no estudié en el Buenos Aires
Me pareció bizarro que me preguntase por la escuela, pero evidentemente era un mundo con el cual ella seguía muy conectada
- Cuál es tu nombre?
- Lila
Extiende su mano abierta y con una gran sonrisa me dice Esa! Qué buen nombre!
- Gracias, no es mértio mío.
- Me encanta tu vestido!
- Gracias, a mí también me gusta mucho
- Este es un baile sin compromiso
- Ahá... (??)
- Te digo porque mirá lo que me pasó el otro día. Estaba en un boliche y encuentro una chica de la facu, entonces me pongo a bailar con ella y la mina me da un beso. La miré sorprendida y le dije, cualquiera! y ella me dijo que como me puse a bailar con ella pensó que era torta. Por eso te aclaro que es sin compromiso.
- Ah, claro, vale la aclaración... (!!!) Cuántos años tenés?
- 23 y vos?
- 32
- Ay es lo mismo pero al revés!
- Total! Querés que cambiemos? No, no? me imaginé.
Ya me había aburrido un poco la niña parlanchina. Empecé a mirar a mi amigo con mucha fuerza, buscando un rescate, pero creo que él disfrutaba de ver a esta niña bailoteándome alrededor.
- Sos de acuario?
(¿en serio vamos a tener esta conversación?)
- No
- De qué signo sos?
(sí, es en serio)
- De sagitario
- No lo puedo creer!
(ahí viene... gachi, pachi, ella...)
- Yo soy de acuario y sos la segunda persona de la noche que es de sagitario con la que me llevo re bien!
- Wow! y seguro que los dos boludos del fondo también!! Respondí mientras me alejaba
Por fin llegaron las chicas. Estuvimos bailando un rato, compramos un champagne, brindamos y nos divertíamos, pero la música empeoraba. A la segunda cumbia, con la rusa decidimos irnos al ala "B" donde estaba la funk.
La rusa todavía estaba un poco out, pero yo que hacía rato estaba en mode fiesta no paraba de bailar.
- Te vestiste de trínity!
- Te parece? tráiganme a Neo, entonces!
- Yo puedo ser Neo!
- mmmm, te parecés más al señor smith
No le gustó mi comentario y se fue. Qué bien, fue muy fácil.
Un cuarentón empieza a jugarnos con su bufanda. Le hace un comentario a la rusa y ella responde implacable. Entonces la abraza con la bufanda y me dice, es rápida tu amiga. Yo le veo el gesto fóbico a la rusa y le respondo al cuarentón parece que vos también.
- Ah... vos también querés! (mientras me abraza con el otro lado de la bufanda)
(qué boluda se la dejé picando...)
- Cómo te llamás?
- Lila
- No!
(fuck! me conoce? De dónde?! Fuck!)
- Bueno, no... soy Marcela
- No, no te puedo creer! Qué hermoso nombre!!!
- Gracias, no es mérito mío (nota mental: pensar otra respuesta, es aburrido decir siempre lo mismo)
- A mi hija le puse Nina. Creía que era el nombre más lindo. Ahora que sé el tuyo tengo mis dudas. Sos la única, no?
(pensé en contarle la historia con la china del súper, el diálogo bizarro Lila - Nina, pero era un plan chino hilvanar esa historia)
- Claro que no! puedo ser única por otras cosas, no por el nombre
- Hay otras como vos?
- Como yo no, con el mismo nombre, sí.
Le preguntó el nombre a la rusa mientras seguía abrazado a las dos
- Este ménage à troi no tiene nombres comunes, yo me llamo Fausto
- Wow! cuánta presión ese nombre, no?
- Y sos profesora de yoga?
- What??
- Si sos profesora de yoga
- No
- Con ese nombre, ese vestido y esa cara tendrías que ser profesora de yoga
- Y con la elongación que tengo podría ser Stephen Hawking, pero no tampoco.
- Qué buen vestido que tenés, es hermoso
- Gracias
- No te gustaría tener rastas para bailar esta canción?
- Sí, estaría bueno. En algún momento lo pensé seriamente, pero me da... (y me rasco la cabeza con ambas manos)
- Claro, pero por un rato no está mal. En qué trabajás?
- Soy abogada
- Te imaginás entrando al estudio con tus rastas rubias?!
- Me imagino entrando, sí, y saliendo en seguida, je.
- A mí me gustaría tener el pelo largo en este momento
- Están muy lindos tus rulos así, más largo se te estiran, no?
- Sí, pero por un rato, como las rastas.

El cuarentón me empezaba a aburrir, pero me gustaba su onda. Remera cool, campera de cuero, los rulos desordenados, olía a alcohol y bailaba bien. Y tenía unos borcegos verdes con cordones rojos que me encantaron. Correspondía la devolución de gentileza
- Qué buenos tu zapatos!
- Y qué bueno tu vestido. Si yo fuera vos, me pondría ese vestido, en serio. Muy buena elección.
(de momento lo quise y lo abracé)
- Sos un buen piropeador.
Hicimos un chin-chin, él con wisky, yo con champagne.
- Una abogada rubia, que podría ser profesora de yoga, tomando champagne
(cuando no hay nada interesante para decir, es mejor callar...)
- Rusa, fumamos?
- Sí, arriba hay un lugar para fumar, vamos para allá que esto es un embole.

Nos volvimos entonces al lado "A" y allí nos quedamos el resto de la noche. El vestido fue furor, recibió elogios tanto de ellas como de ellos. Es unánime: gran elección. La música era típica de fiesta del reencuentro. No sé reencuentro de qué, pero reencuentro al fin. Sesentas, setentas, ochentas, noventas... Rock, disco, pop, electrónica. El dj era bastante malo, pero había mucha fiesta en el público así que la noche estuvo muy buena.

Cuando por fin me senté, los chicos me preguntaron si ya estaba lista para irnos. Todo mi cuerpo gritaba que sí. Hacía un rato que había empezado a sentir presión en el pecho y en ese momento sentía el dolor de la fiebre, ese dolor que irradia desde el centro de los huesos.
Cuando llegué a casa, me desvestí y me metí en la cama. Me dolía todo y mucho. Tenía frío y sudaba. Gateando desnuda (y sintiéndome mucho más patética que Bridget) fui al baño en busca de alguna droga antitérmica. No encontré nada que sirvieraa. De la misma forma, volví al cuarto y busqué en la mesa de luz. Tampoco encontré drogas pero sí el termómetro: 38,6º. Fuck!

Vueltas para un lado y para el otro, sin lograr dormir. Muerta de frío y prendida fuego. Pensé en llenar la bañera y me acordé de Jazmín De Gracia, así que lo descarté. Sí, la fiebre aumenta el dramatismo.
Tenía la necesidad de ponerme a escribir, las ideas querían ser palabras y me estallaban en la cabeza, pero no había manera.
A las siete de la mañana, presa de la desesperación llamé a mi hermano. Mi amor, se levantó, me vino a buscar y me llevó a lo de mis padres. Me llenó la bañera, me dio la droga pertinente y llamó a otro médico.
- Lo que me faltaba, la gripe cochina
- No seas ridícula, sólo tenés fiebre.
- No, seguro que me agarré la cochina, yo nunca tengo fiebre
- Metete en la bañera y cuando el agua caliente te tape el cuerpo, cerrala y abrí un chorrito de agua fría. Que el agua se vaya enfriando de a poco, cuando esté poco menos de tibia salí. Ya no vas a tener fiebre y vas a dejar de decir pavadas. Ya llamé al médico. No estés más de 30 minutos así estás lista cuando llegue. Me voy a casa que los chiquitos ya están en pie y tenemos mil cosas que hacer. Mamá se está levantando. No te encierres con llave.

Y tuvo razón. Al salir, me sentía un poco mejor. Mi papá me trajo un té con tostadas, mamá me llenó de mimos y pude dormir, tranquila.
Se fue el viernes y me dejó baqueteada pero contenta. Pude divertirme con amigos, sentirme bien otra vez.
Luego de un sábado de mimos paternos volví al hogar. Qué bajón, seguía todo igual. Pero mi cabeza no, así que ordené un poco. Sólo un poco, hasta ponerlo a tono.

sábado, 4 de agosto de 2012


El corazón galopa al pensarlo
quisiera cansarme un poco
mas solo un poco
para descansar
Se agotan las palabras
agoniza este lenguaje
y se reinventa cada vez
él es fuego el mundo 
tontería

viernes, 3 de agosto de 2012


Encontrarte fue encontrarme
Me fui descubriendo al descubrirte
y me enamoré de vos, de mi, de nos
Desafiamos a la historia y a las ciencias todas
gozamos del tiempo antes del tiempo
así, junto a las leyes naturales 
mi ideología
se desvaneció en tus besos

jueves, 2 de agosto de 2012

Carlos y una de Mp3

En la estación Uruguay se empieza a escuchar música y la voz del vendedor de compilados mp3.
- Más de 200 temas, bachatas, reggaetón, carnaval do brasil, rock nacional. 10 pesos cada uno.
Vuelve a mí el recuerdo de un DF con metros musicales. Allí los vendedores llevan una mochila con parlante incorporado en lo que sería el bolsillo exterior. Divinas. Quise una para mí, obvio, pero no conseguí. Llegando a Pellegrini, Carlos se sienta a mi lado.
- nadie me mira, me siento un rato
- venga, descanse un poco.
- paran los subtes, sabías?
- algo escuché, el viernes a la noche, no?
- no, DESDE el viernes a la noche, desde las 21 y por cinco días!!
- no! qué bajón!
- a mí me mata. cinco días sin trabajar, me mata.
- y sí, me imagino
- viste cuando tenés los días contados? todo calculado? ahora no sé... agarraré de nuevo el remís
- y no podés ir al tren?
- nooooo. no te voy a mentir, tengo algo de guita, pero también muchas deudas. anoche cuando mi mujer me contó del paro me agarró un ataque. recién nos mudamos. la cuota de la casa: cuatro lucas por mes. me quedan tres del auto, tres mil quinientos pesos por mes. te cuento todo esto porque tenés cara de buena persona
- je, gracias! cuántos gastos fijos!! qué cuesta arriba!
- sí y tengo dos bebas. las dos con pañales y Juli toma dos paquetes de sancor bebé por día.
- uy pañales y sancor bebé... yo adquirí capacidad de ahorro cuando mi nene dejó ambos. sé de lo que hablás.
- y encima la casa no tiene garage, viste? tiene entrada para autos. mi vieja vive en frente y me dijo que lo deje en su casa, que a ella no le molesta, pero mirá cómo son las cosas, ayer me calenté y compré todos los materiales para hacer el portón. me gasté un montón de plata. de haber sabido que no iba a trabajar no lo hacía...
Llegamos a florida.
- yo me bajo en esta, espero tengas suerte!
Carlos también baja.
ya sobre el andén, agarra uno de sus discos y me lo da
- soy Carlos, tomá es un regalo
- uy, no! no hace falta!
- sí sí, por favor, aceptalo.
La verdad que me parecía un despropósito aceptar el disco, sentí que me tomaba la Sancor bebé de Juli. Pero por algún extraño motivo a Carlos le hacía ilusión.
- bueno, Carlos, muchas gracias!!
- ya que escuchás a la gente y sus pálidas, escuchá música. la música te alegra la vida.
- gran verdad, muchas gracias
Nos despedimos con un beso y un mucha suerte. Caminé hacia la escalera pensando en la cantidad de discos que tiene que vender Carlos para pagar sus deudas, él subió al subte, dirección Los Incas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

siento todos tus besos, siento tus abrazos
no miro tus ojos pero veo tus miradas
sobre cada milímetro de mí y a través
siento tus manos, veo tus sonrisas y ese lunar
qué dos orillas?  

Él la mira, ella sonríe

Él la mira, ella sonríe.
Se acerca sin perder la mirada
le toma la cara
se inclinan, se besan
los labios se derriten al rozarse
los cuerpos se tientan, se imantan
ella sonríe, él la mira
le abraza la cintura, ella rodea su cuello
le besa en la base. Se estira,
repite bajo la barbilla, en puntas de pie
llega por fin a su oreja
él hace presión con los brazos
la estremece. se balancea muy lentamente
la ve morderse el labio y también sonríe

Deja vu anual

Compulsión a la lectura
a la escritura
al estremecimiento conmocionante,
creador
es en su ausencia donde a la musa 

se le ve el grado de relevancia

Llena de vos

Te veo dormitando en el sillón. 
Siento tus manos enjabonarme la espalda. 
Está tu música sonando en el living. 
Al caminar tu mano roza la mía. 
Escucho tu voz nombrando cada árbol. 
Es mentira que te fuiste, 
si te veo todo el tiempo. 
Estoy tan llena de vos!

Casi al oído - nota de voz

Las yemas de los dedos deslizan tu espalda
presionan. el índice al límite de la cadera
alcanzo tu oreja con la boca
suave mordida al lóbulo
beso en el borde, a media altura.
te miro... como te miro
hablando. te lleno de besos
recorro tus labios con la punta de la lengua
beso tu mejlla, amo tu mejilla
y el cuello, a él una lamida.
el lenguaje de los cuerpos
el encuentro, el tacto,
tu olor, mi humedad, tu sudor
todo mi sexo, mi amor
mi tiempo todo, mi ser
todo

Todo lo que dijo...

lo desdijo su cuerpo
su forma de mirar, de tocar
los besos que no pudo contener
"arrastre natural, inercia, soledad..."

Parece mentira pero es verdad


Va a venir otra vez
Va a llegar con su mirada
Que me desnuda
Con su sonrisa de boca y ojos
Que me ilumina
Con su constante y sonante humor
Que me contagia
Con su piel... Plis su piel!
Que me derrite
Con su forma de querer
que me llena y desborda
Parece mentira pero es verdad
Es verdad!

Debo decir...

que su boca, como la mía, 
es de sonrisa fácil. 
Pero la sonrisa de su ojos 
no se muestra siempre 
y cuando lo hace, 
sonríe junto a ellos 
todo su cuerpo 
y por contagio, 
sonríe el mío

Noche intensa de sábado

como cada noche de dos
Danza, abrazos, besos.
En los brazos y en el pecho,
siento la caída de los frenos
que hieren de muerte a mis miedos.
Así el placer, hasta entonces desnudo,
empieza a vestirse de amor
simple, colorido, puro

Diluvia

Diluvia. Corro por la calle. Maldigo.
Pienso en tus ojos y sonrío empapada.
El agua corre a lo largo de mi cuerpo
me recuerda la última ducha, 

eficiente y tierna. Intensa
como cada actividad que nos convoca.
Tu boca dulce, suavemente atrevida. 

Ataja, sí, pero más se arroja 
y ametralla besos que me llenan de vida.
Vida distinta, vestida de suspiros, 

terrenal y divina
Así me hace sentir tu mirada, 

deseosa y atenta, 
dedicada a recorrerme como el agua
que todavía cae copiosa y me recuerda 

la última mañana, tan llena y liviana a la vez, 
como cada vez 
y me envuelve entera, iluminada