Miscelaneas del Río de la Plata

La sopa no es un juego. Las letras se hacen jugo


miércoles, 1 de agosto de 2012

Diluvia

Diluvia. Corro por la calle. Maldigo.
Pienso en tus ojos y sonrío empapada.
El agua corre a lo largo de mi cuerpo
me recuerda la última ducha, 

eficiente y tierna. Intensa
como cada actividad que nos convoca.
Tu boca dulce, suavemente atrevida. 

Ataja, sí, pero más se arroja 
y ametralla besos que me llenan de vida.
Vida distinta, vestida de suspiros, 

terrenal y divina
Así me hace sentir tu mirada, 

deseosa y atenta, 
dedicada a recorrerme como el agua
que todavía cae copiosa y me recuerda 

la última mañana, tan llena y liviana a la vez, 
como cada vez 
y me envuelve entera, iluminada