Miscelaneas del Río de la Plata

La sopa no es un juego. Las letras se hacen jugo


martes, 16 de febrero de 2016

Carlos se quedó sin trabajo. Camina de la mano de Laurita, a quien todavía no puede explicarle por qué ya no va a haber horario para el cambio de pañales. Ahora solo se cambiarán cuando no dé para más.
Florencia habla por teléfono. Tiene el estómago alborotado por las mariposas. Habla con Marcela y le cuenta su noche de sábado, mientras fuma un cigarrillo en el descanso. Se tropieza, se cae casi encima de Laurita y aunque logra esquivarla, le quema un bracito con el cigarro.
Carlos se desespera. Ve la escena como en cámara lenta, sin poder moverse. Quiere tirar del brazo de Laurita y no puede, está inmóvil.
Florencia reacciona rápidamente, se pone de pie y pide disculpas avergonzada. Laurita grita y llora. Carlos sigue inmóvil, las cuentas, los pañales, el telegrama. Y estalla. Agarra a Florencia del cuello, la levanta y la pone contra la pared. Le grita ¡hija de puta, mirá por dónde caminás!
Florencia responde con un hilo de sangre que brota de su boca. Un fierro saliente en la pared la mató al instante.
La noticia rápidamente circula por los muros amarillos.
El presidente sonrió y mandó a aumentar los impuestos sobre el tabaco.