Inicia febrero. Tren a barrancas de belgrano (sí sí, el que tiene AAC, ponele). Tres jóvenes populares de edades variadas, yo y un millón de laburantes más. Ellos tres estaban contra la pared del tren y yo frente a ellos.
Hablaban fuerte bromeando sobre el no-aire, las condiciones del viaje... "menos mal que no saqué boleto, si no sabés el quilombo que armo!" decía uno y yo me sentía la más boluda.
El más jóven me mira:
- usted señora tendría que ir sentada, por ejemplo. Pero acá son todos piolas. ¿No quiere apoyarse contra la pared?
- señora debe ser tu madre. Te agradezco pero por ahora estoy bien. Si necesito te aviso, gracias.
El sudor me caía por la cara, los brazos, el pecho, las piernas... un horror!!! y el tren iba a dos por hora
- a ver los de las bicis! grita el menor, por qué no las atan y se ponen a pedalear? así llegamos a algún lado
(todo el vagón ríe y él se infla)
el del medio en edad se saca la remera y me pide perdón. sonrío, sorprendida.
el mayor dice que cómo me sacaría la remera!
el del medio lo alienta: y dale pá!
- y sí, ustedes que pueden, aprovechen! agrego
el mayor dice que es una falta de respeto y yo contesto que te parece? con esta intimidad! (risas vergonzosas)
el del medio me increpa:
-dele rubia, pase contra la pared que si se cae la tenemos que levantar
- bueno, gracias.
contra la pared llegaba un mínimo de aire tibio. a estas alturas no era poco.
el menor se alarma
- y la rubia? y me busca en el piso
- ta'cá, ta'cá! la puse contra la pared, dice el del medio
yo asomo una mano y le hago seña
- eh gil no te zarpés, increpa el menor
- gil vos, pendejo. no ves que estaba ahí entre estos dos salames... le iban a hacer sanguchito y la pasé pa'cá.
- rubia, vo'avisá cualquier cosa, al que se hace el vivo lo bajamos por el ventilador.
luego levanta un brazo, como queriéndose colgar de algún lado, o simplemente separarlo del resto del cuerpo. usa la remera para secarse. se huele.
- tranquila que no tengo olor. o tengo olor?
- hasta ahora no sentí nada, pero tampoco voy a buscar.
él empieza a oler a quienes tiene en la vuelta.
- bueno, si buscás vas a encontrar. estás seguro que querés?
- vo'sabés que yo no tengo olor. ni desodorante tengo puesto.
- qué suerte! yo no puedo no usarlo.
- igual que mi señora. pero yo no. hay veces que el olor no se soporta acá. yo no sé... la gente linda no se baña?
jajajajaja capaz que sí, pero con un día así, no hay baño que aguante!
- vos tenés aire acondicionado?
- en mi cuarto y el de mi hijo. pero en living y cocina no. ventilador tampoco. dormimos frescos y nos cocinamos el resto del día.
- yo tengo un ventilador grande, pero de los grandes de verdad. no sabés lo que tira! con ese zafamos lindo.
luego agrega
-vo'rubia lo que tenés es que comprarte un auto. no tenés un marido?
-no no tengo.
- cómo que no? y el hijo?
- bueno tuve, ponele, pero ya no. me separé.
- uh yo ando en esa vo'sabés. no estoy separado, pero no sé...
- está raro?
- el problema, te digo la verdad (se me acerca y muy bajito me dice) son las drogas.
- uuuuhhhh
- ahora no, hace cinco meses que estoy limpio
- qué bien! y qué, la cosa no mejora?
- y... lo que pasa es que tiene que pintar un laburo, vio? los documentos ya me los hicieron, pero ahora no sé, dicen que tengo que hacer el currículum ese. usté no sabe dónde se hace?
- eso lo tenés que hacer vos, tenés que contar que trabajos tuviste, cosas que sepas hacer.
- y con eso que hago?
- lo llevás a las empresas, a las fábricas, a...
- a las agencias me dijeron.
- sí, también a las agencias. podés ir al ministerio de trabajo también. a veces tienen programas para jóvenes y bolsa de trabajo.
el tren se detiene en una estación.
-esta cuál es? pregunto
-lisandro de la torre, a dónde vas?
- a barrancas de belgrano
- es la próxima! grita el menor
- sí gracias
- pero tendrías que ir acercándote a la puerta, no vas a poder bajar si no. y cuidado con la cartera que aca son todos vivos.
- sí, mejor me acerco a la puerta, gracias.
para emprender tamaña empresa respiro profundo y me armo de paciencia. paso delante de los tres jóvenes
- cómo se llama? me pregunta el mayor
- lila
- qué bien lila, buena onda! me dice
- claro! la mejor, si no qué nos queda?, contesto
- qué pena que se baja acá lila, si sigue a san isidro la invito a tomar un helado, me dice el menor
- ccchhhssssttttt! vo'sos muy chico gil, qué decís?! le dice el del medio.
- eeehh sacate la gorra, vigila.
- gracias por la invitación. me bajo en esta y es verdad que sos muy chico. pero vas bien, pibe. el helado garpa.
se rieron y empezaron a corear mi nombre como si hubiera hecho un gol. Era tanto el calor, que la vergüenza no se notó.
mientras caminaba pensaba en los estereotipos sociales, "la gente linda", el "marido proveedor" y claro, qué bien me vendría un helado.