sonó a lágrima caída en el tapiz
ese que trajiste de Holanda
colonia de anémonas en bicicleta.
las naranjas rebotaron cada escalón
los zapallos se deshicieron
no entendi y me mordí la lengua para no escuchar
los peces subidos a una nube se llevaron todos los besos
la pasión diluida en río turbio perdiose al colar los fideos
escurrido deseo lo ahogó la penumbra